Historia del seminario

El antiguo Seminario de Comillas se comenzó a construir en 1881con el patronazgo del indiano don Antonio López del Piélago y López de la Madrid (1817-1883), I Marqués de Comillas. A su muerte, en 1883, fue su hijo Claudio López Bru quien continuó financiando la obra hasta conseguir que el edificio fuera una realidad en 1890.

El proyecto fue elaborado por el arquitecto catalán Joan Martorell i Montells (1833-1906), contando con el asesoramiento del padre Alcolado, ingeniero jesuita, y del padre Gómez Carral, miembro de la orden de la Compañía. Así, el plano general del edificio sigue directrices jesuíticas muy tradicionales, con el establecimiento de dos patios separados por la iglesia, el patio de la comunidad y el patio de las aulas.

La ubicación del grandioso conjunto no fue casual, ya que el propio marqués quiso situarle enfrente de su palacio de Sobrellano. A pie de obra estuvo el maestro Cristóbal Cascante y Colom. Por consejo del propio Martorell, en 1889 la obra fue confiada al arquitecto Lluís Doménech i Montaner, a quien se debe el embellecimiento ornamental del edificio. Participaron otros artistas catalanes, como el pintor Eduard Llorens Masdeu o el taller de fundición Masriera & Campins (Puertas de bronce de las Virtudes).

Las fachadas del edificio combinan mampostería y ladrillo e incorporan azulejos cerámicos de tradición medieval y renacentista. El pórtico del seminario resulta ser la puerta de entrada a un mundo completamente diverso al exterior. El suelo decorado, arcos y columnas estilizadas, o el artesonado de la escalera que recoge un complejo entramado de cornisas, columnas, pinjantes y florones, todo ello transfigura el espacio interior. En este vestíbulo se puede admirar de cerca la articulación de espacios mediante el sistema columnario, la luminosidad y el cromatismo.

La gran sala situada encima del vestíbulo presenta, sobre una galería abalaustrada de madera, un gran friso pintado por Llorens en el que se contraponen Antiguo y Nuevo Testamento.

En la portalada del Seminario se hallan las armas de la Santa Sede y el monograma de la Compañía de Jesús, con dos pajes como tenantes que incluye la fecha "1890" en referencia a León XIII, propietario del edificio en ese año, y la de “1892”, fecha de inauguración de los estudios en el Seminario.