Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario, de acuerdo a sus hábitos de navegación. Si continúa navegando entendemos que acepta su uso. Puede consultar más información en la Política de Cookies.

Destacados

Ahora que puedes, lee. Manual de referencia para disfrutar de la lectura

Publicada: 3 de abril de 2020

En primer lugar, y como bien reza el título de este artículo, la lectura debe suponer una actividad con la que se disfrute. Tanto por el simple hecho de leer, como por el contenido en sí mismo. 

Vivimos un tiempo en que una gran mayoría de personas pasamos horas pegadas a nuestros dispositivos móviles y electrónicos. Y no siempre disfrutamos del placer de la lectura como debiéramos. Estamos excesivamente informados, recibiendo constantemente noticias de forma masiva.

La lectura es algo que llevamos a cabo de forma habitual casi sin darnos cuenta, como un acto reflejo en ocasiones. Leemos los mensajes que nos llegan al móvil, leemos los carteles publicitarios en supermercados, carreteras o mediante el bombardeo constante en internet. También leemos viendo los rótulos durante la emisión de las noticias en la televisión. Pero no nos referimos a este tipo de lectura.

Hoy queremos hacer referencia al hábito de lectura más primordial, aquel con el que verdaderamente disfrutamos. El que nos permite sumergirnos en la historia y evocar mediante nuestra imaginación las características de personajes, lugares, escenas, ambientes e incluso músicas u olores

Todo buen lector es, cuando menos, ínfimamente maniático a la hora de retirarse a disfrutar de un buen libro. Y es que lo primordial para disfrutarlo al 100 % es la ausencia de ruido y , a poder ser, soledad.

No obstante, estos no son los únicos factores que juegan un papel importante a la hora de dedicarse a este placer:

  • Encontrar un sitio adecuado, un remanso de paz donde no haya interrupciones. Lo más conveniente sería incluso apagar el teléfono móvil, tablet, televisión... para una relajante lectura sin interrupciones que te hagan perder el hilo de la narración y tener que buscar el reglón donde te habías quedado.
  • Condiciones de temperatura y luz óptimas. Intentar leer cuando se tiene frío/calor o la luz no es adecuada puede derivar en incomodidad, falta de concentración e incluso dolores de cabeza. Mientras que la temperatura es una cuestión más personal, la iluminación adecuada para una buena lectura puede potenciar la concentración. La luz ideal sería la fría o blanca, de unos 4.000 a 5.000 k y una cantidad de lúmenes por m2 (lux) de entre 400 y 500.
  • Un aspecto algo más complicado, sobre todo si la lectura engancha: las pausas. Cierto es que muchos nos pegamos un atracón de lectura si el libro nos apasiona pero tener en cuenta el descanso de los ojos también es un aspecto a tener en cuenta cuando llevamos horas atentos a las páginas de un libro.
  • Y no podemos olvidarnos del sedentarismo. No te permitas estar horas y horas sentado leyendo. Si bien los lectores empedernidos lo hacemos sin parar, es conveniente estirar las piernas para favorecer la circulación de la sangre. Ahora no es la época ideal para hacerlo, pero ¿has probado a leer un libro mientras paseas por la playa?

En el Centro Universitario CIESE-Comillas estamos a vuestra disposición a través de nuestras redes sociales si queréis aportar más ideas o recomendaciones de lectura a todos nuestros seguidores.

« Volver a actualidad