Destacados

Reflexiones sobre el valor económico del español

Publicada: 16 de noviembre de 2016

Os acercamos un artículo publicado recientemente en El Economista, digital mexicano especializado en economía, que analiza el trabajo impulsado por la Fundación Telefónica en una serie de 14 libros llamada “El Valor Económico del Español”, y que ha sido presentado la semana pasada en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

El trabajo ha sido coordinado por José Luis García Delgado, ha durado 10 años, y aborda ese valor económico de la lengua española desde diversas perspectivas, como son la lengua como industria cultural, su papel en el fenómeno de la migración, o su valor económico a nivel global. 

Según revela el estudio, los hispanohablantes cuentan con una capacidad de compra de 9% del PIB mundial, con una lengua que es la segunda de comunicación en la web, tanto por número de usuarios como por páginas de Internet.

García Delgado considera que “es hora de realizar propuestas de política lingüística, que se apoyen y justifiquen en los resultados de la cuantificación. Ofrecer una síntesis de esa secuencia integradora —soporte conceptual, análisis de datos y recomendaciones de contenido político— es el objetivo de estas páginas”.

Por su parte, José Antonio Alonso, catedrático de economía aplicada en la Universidad Complutense de Madrid e investigador, ha analizado la lengua como ámbito de productividad. Considera que hay varias peculiaridades que hacen a la lengua un producto especial, por ejemplo, no es apropiable, “normalmente en cualquier producto, a medida que son más los usuarios, se produce un coste de congestión y disminuye el disfrute de ese bien, en el caso de la lengua, es todo lo contrario”. 

En un estudio tan amplio hay, como es lógico, espacio para hablar también de las debilidades del español, incidiendo en su debilidad frente al inglés, idioma en el que se realiza, expresa y comunica la mayor parte de la producción científica. Quizás no es realista esperar que el español sustituya al inglés, pero sí que el margen de mejora es amplio para fortalecer las vías de comunicación científica.

Aquí podéis consultar el artículo original.

« Volver a actualidad