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Consejos para mejorar el aprendizaje del español como lengua extranjera

Publicada: 30 de marzo de 2017

El aprendizaje de una lengua extranjera nunca es tarea fácil, sobre todo si no se hace desde edad temprana. Dicho esto, no es menos cierto que hay una serie de cuestiones que complican dicho aprendizaje, como la pronunciación o las conjugaciones verbales.

Entrando en materia nos encontramos con situaciones como las que plantea la pronunciación de los fonemas /rr/ y /x/. Hay ejemplos para todos los gustos, como ‘carro’, ‘radio’, ‘jinete’, o ‘jamón’. El conseguir una pronunciación aceptable de los mismos es una de las dificultades más importantes para el estudiante de Español como Lengua Extranejera (ELE).

Evidentemente la situación varía, dependiendo de la lengua materna del estudiante. Y es que hay características de la fonética del español más o menos difíciles. En el caso de los alumnos angloparlantes, se hace necesario un entrenamiento en la articulación de las vocales, sobre todo de la ‘i’, y más aún al principio de su aprendizaje, en el nivel A1. Mientras que para los angloparlantes /rr/ y /x/ son siempre difíciles, en el caso de los italianos el problema es únicamente con la /x/, y para franceses y alemanes, la /rr/.

Una solución para el fonema /rr/, la podemos encontrar tomando como referencia el punto de articulación, que se sitúa detrás de los dientes incisivos superiores. Poniéndonos frente a un espejo y colocando la punta de la lengua detrás de los dientes superiores, dejamos pasar el aire. ¿Qué notamos? Pues que la punta de la lengua se mueve, vibra. ¡Conseguido!

En el caso del fonema /x/ encontramos su punto de articulación en el velo del paladar. La base de la lengua debe tocar esa zona y dejar entonces pasar el aire. Nuevamente veremos como siguiendo este sencillo proceso podemos articular correctamente la pronunciación de este fonema.

Otro de los problemas del estudiante de ELE son la conjugación de los verbos, ya que encuentran más tiempos verbales que en su propio idioma. O directamente tiempos como el pasado imperfecto, que no existe en inglés o alemán, aunque sí en francés o italiano. O ¿qué decir de ‘ser’ y ‘estar’?  La distinción “estados transitorios” (estar) y “estados permanentes” (ser) es insuficiente, ya que aunque puede ser útil al principio, enseguida comprendemos que no explica todo.

Son solo algunos de los ejemplos de los retos que afronta un estudiante de ELE, y que deben ser resueltos por los docentes que se encargan de impartir la enseñanza de nuestro idioma. Y ¿dónde mejor que en Centro Universitario CIESE-Comillas para formarse? 

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